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En un instante del ¿mañana?, 
cuando vuelva a leerlo,
cuando me ponga a ordenar,
las notas de este texto,
que ahora estoy escribiendo
¿y pronto tú verás?

De hecho no hay pregunta.
Tu leyéndolo estás.
No te preocupes,
espera,
y te digo de qué va.

Se cogieron de la mano.
¿En el infinito me amarás?
Preguntó él muy temeroso,
como si lo fuesen a escuchar.
Desde el principio del todo
respondió sin titubear,
te amo como no se ama,
te quiero como no se quiere,
y por muchas existencias,
nunca te dejaré de amar.

Caminaron muy despacio.
Algo tengo que decir.
El permiso que me dieron,
pronto ha de cumplir.
No sé cómo evitarlo.
No depende de ti.
No depende de mí.
Es la culpa del contrato
que firmamos al venir.

Ya lo sé.
No te preocupes.
Pues tanto es mi amor por ti.
Qué cuando me hicieron firmar
una cláusula añadí:
Cuando él regresé,
yo también he de venir.

Juntos de la mano,
se los vio caminar.
Dicen que a veces,
dos estrellas,
a la vez brillan más.

Por Jesús Ignacio Carrero

Nacido en Madrid en 1974. Escribir es un placer inmenso. Aquí encontrarás poesía y frases que te puedan inspirar. Poesía donde encontrarás lugares no soñados. Aquí además encontrarás alojados mis libros, que te van a enamorar.

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